En Capiatá, un hecho histórico para la ciudad y para alegría de los amantes de los animalitos del país.
El Juzgado Penal de Garantías de la ciudad, decretó Prisión Preventiva del imputado Adriano Coronel Cabaña, por un acto de crueldad animal, en el cual se produjo la muerte del perrito Toto, con un arma de fuego. El hecho ocurrió en el km 20,5 de la ruta PY02, en el barrio San Francisco de Asís.
Tras la disposición emitida el 20 de marzo, el hombre fue a parar a la cárcel de Tacumbú. Y será juzgado con la nueva ley de protección animal, es decir, podría ligar hasta 6 años de cárcel.
Castigo
Hasta hace algunos años, ir a la cárcel por matar animales, no era muy común. Máximo ligaban multa, como el caso Julio Alberto Rivas Pérez, el primer condenado prevista por la Ley 5892/17 de Protección y Bienestar Animal.
Rivas recibió un total de 2 años de cárcel con suspensión a prueba, así también como la prohibición de tener mascotas por dos años.
Sin embargo, hace nueve meses, hay otro preso por matar a una mascota.
Arnaldo Javier Bobadilla Alonso, está preso tras degollar a la perrita de su vecina, en localidad de Nanawa, Presidente Hayes. El hombre fue imputado el 19 de julio de 2024. Cumple su prisión preventiva en Emboscada.
En ese entonces, el hombre le “molestó” los ladridos de la mascota y amenazó a la vecina con un cuchillo. Agarró del cuello al animal y lo degolló frente a su dueña.
Por este caso, el asesor jurídico de la Dirección Nacional de Defensa Animal, Marcelo Etienne dijo que será juzgado con la ley anterior, es decir, hasta dos años de prisión con suspensión.
Este 25 de marzo debió ser la audiencia preliminar, pero fue suspendida. Aún se aguarda la nueva fecha.
Desde Defensa Animal indicaron que hay otros casos en donde se aplicaron la prisión preventiva y que durante los siguientes días, estarán actualizando uno por uno de esos procesos.
Hay un prófugo
Alexander Cardozo está siendo buscado por las autoridades desde el 22 de noviembre de 2024. El hombre estaba a cargo de la Fundación - Albergue Patitas S.O.S de Coronel Bogado, pero se comprobó que los peluditos estaban mal cuidados. Hasta hace unas semanas, el prófugo volvió a pedir todo tipo de solicitudes de insumos y donaciones a diversas personas vinculadas a la protección de los animales en el país, pero desde la clandestinidad.
SOS PATITA, era un albergue destinado a la protección de perros callejeros que, lamentablemente, se encontraba en condiciones deplorables. Descubrieron animales en estado crítico de desnutrición y algunos no lograron sobrevivir.