Soy Axel. Hace muchos años, yo tenía como 26 y ahora tengo más de 30, tuve una canita al aire con una chica muy hermosa. Ella tenía más o menos mi edad.
En ese tiempo era soltero, y según ella también. Salíamos, nos besábamos y demás, sin ningún tipo de compromiso serio. Pero en un momento pasó lo que tenía que pasar, luego de una fiesta a la que fuimos toda la noche tuvimos sexo y fue el mejor sexo que pude tener hasta ahora.
Yo quedé más que flechado esa vez con ella, era una fiera total en la cama. Aparte de ser linda, me parecía muy simpática y congeniábamos mucho.
Pero de ahí es como que la relación se rompió. Hablamos como tres semanas más todo bien, pero luego ella desapareció, dejó de contestarme, dejamos de vernos. Fue la única vez que tuvimos sexo. La verdad que me golpeó que se comporte así conmigo, y me dolió, me sentí mal unas semanas, pero decidí continuar mi vida como ella decidió seguir con la suya sin darme explicaciones.
Luego de ese encuentro, a los 4 meses me entero que se había casado porque estaba embarazada. Nos vimos en otra fiesta en común. El punto es que sus amigas me dijeron “está embarazada de vos”.
Yo no creía porque ella jamás me comentó nada, tampoco me dijo que tenía pareja con quien se casaría. La verdad que dije que lo más probable es que ella sabía que era del tipo y sus amigas solo asimilaban.
Pero pasó el tiempo. Yo me casé, tengo dos hijos. Transcurrió mi vida, les amo, les adoro a mis hijos, con mi esposa estamos muy bien. Solo que estas amigas de cierta forma sembraron la duda en mí. Mi esposa sabe y me dijo que debo quitarme esa duda para estar tranquilo.
Le busqué entonces en redes y encontré la foto del niño que tuvo. Está grande ya, y la verdad, no es porque me haga ideas pero es idéntico a mí cuando era niño. Busqué una foto y comparé. Incluso le mostré a mi lapa y me dijo lo mismo. “Ese es tu hijo, es idéntico a vos”.
Ahora no sé qué hacer, siento que no puedo quedarme con la duda. Ya no puedo dormir, sueño con el niño. No me atrevo a escribirle. No quiero causarle problemas con su marido, pero si es mi hijo quiero saber, tengo derechos, y el niño tampoco puede vivir una mentira.
La respuesta: