06 abr. 2025

Usan vidrio ku’i, miel negra y vaka rekaka en el tatakua

Los elementos más insólitos que se usan para elaborar el horno. El “regalito” de la vaca ya no se quiere dar gratis en esta época.

20250405-003materialA,ph01_27165_60141551.jpg

Blas dice que hay que tener paciencia para hacer un tatakua. Él lo termina en un día, si el clima es favorable. A full ya tiene pedidos.

La elaboración del tatakua es todo un arte que, además, necesita de varios insólitos materiales.

Todos quieren su tradicional hornito para Semana Santa, pero cada vez hay menos personas que se dedican a su fabricación a lo yma.

Algunos valientes siguen instrucciones de amigos o vecinos, pensando que es sencillo, y se ponen manos a la obra. Sin embargo, no siempre sale bien.

Blas Antonio Maylin, quien se dedica a la fabricación de tatakua, no tuvo problemas de revelar sus mejores trucos.

Insólitos elementos

Un tatakua sólido y resistente es elaborado con vidrio ku’i, miel negra y vaka rekaka (popó de vaca). Blas también utiliza palo de escoba y una zapatilla kue (zapatilla vieja).

“Lo más importante es hacer una buena base con arena gorda y cemento. La altura de la base no importa mucho, depende del cliente”, dijo el señor.

La base debe ser rellenada sí o sí con escombro y con botellas de vidrio ku’i. “El vidrio sirve para distribuir el calor de abajo para arriba. Así no se necesita usar mucha leña”, señaló.

Para levantar el tatakua se utiliza ladrillo común y barro. “La mezcla se hace con arena común y agua nomás. No se usa cemento porque explota con el calor”, manifestó.

En la mezcla se agrega vaka rekaka o miel negra para que el tatakua no se agriete.

“Un poco nomás se usa el desecho de la vaca, pero tiene que estar fresco”, indicó.

Blas prefiere la bondad del residuo de la vaca, pero a muchas personas les cuesta conseguirlo y lo sustituyen con miel negra.

“Yo vivo en Capiatá y por acá hay muchas personas con vacas. Me acerco a los dueños de los animales y les pido un poco del vaka rekaka”, apuntó.

En esta época nada es gratis. “Muchos ya quieren vender. Saben pues que necesito para trabajar”, señaló.

También se vale de dos llamativos elementos de trabajo. “Para empezar a levantar el tatakua, hago una especie de compás en el medio con un palo de escoba y una zapatilla kue, que le permite girar. Me sirve como medida”, contó.

“Yo le pido a mis clientes que suban sobre el tatakua y que bailen. Los que hago nunca se caen”, sostuvo.

20250405-003materialA,ph02_17424_60141569.jpg

Los extravagantes materiales son especialmente necesarios para los tatakua que se quedan en la intemperie. También se pueden elaborar sin ellos, pero duran menos.

“Si están bajo la lluvia y el sol, recomiendo que se les haga un revoque fino al menos una vez al año”, apuntó.

Blas trabaja principalmente en el departamento Central, pero ha recorrido varios departamentos haciendo su arte.

Blas Antonio cobra G. 350.000 por un tatakua donde entran 4 a 5 asaderas. El más grande, hasta para 8 asaderas, cuesta G. 500.000. No incluye los materiales. Su número es (0986) 129-242.