Promesas son promesas. Construir un castillo para su hija le tomó a Desiderio Venialgo, de Lambaré, casi dos años, entre que juntaba los materiales y armaba las partes, pero hace unos días lo terminó y decidió mostrar a la gente su primera obra reciclada.
“Un día mi hija de 3 años me pide un castillo. Desde ese entonces me decidí a hacerlo uno de cartones de leche”, publicó en su cuenta de Twitter, junto a un enorme castillo hecho completamente de los reciclados.
“442 cartones de leche utilicé”, cuenta el papá, orgulloso de haberle dado una sorpresa a la pequeña Gabriela, de tres años.
Aunque Desiderio no sabía de construcción, carpintería o manualidades, se ingenió hasta en el más mínimo detalle. Su publicación en Twitter tuvo más de 4.000 corazoncitos y se compartió más de mil veces. Desde la empresa de lácteos le llamaron ayer interesados en visitar su casa, ubicada en Lambaré.
Desiderio contó que no tiene conocimientos de construcción, carpintería ni manualidades. Su única experiencia de reciclaje había sido donar tapitas de plástico para los niños con cáncer, esta es la primera vez que recicla haciendo algo de esta magnitud.
Resaltó que lo que más le alegró fue que su hija sea la que más se emocionara con su castillo. “Ella quería con sábana, no le importaba el material”, alegó el hombre.