“Usado, bien conservado”, indica el anuncio que una mujer publicó en un grupo de Facebook. Hasta ahí no había nada raro, hasta que...
No se trataba de una prenda, sino que de algo perturbador: una pieza de platino quirúrgico con sus respectivos clavos y tornillos, de esos que se usan para fijar huesos rotos de los accidentados.
El precio es de G. 2.500.000. Hay varias “ofertas” de este tipo en Marketplace.
La publicación causó algo de inquietud, porque precisamente esta semana, en Villa Ygatimí, Canindeyú, le robaron el platino del brazo de un difunto, cuyos restos descansaban en el cementerio local.
Cuesta más de 10 palos y ella vende por 2 y medio
Se dijo de todo un poco sobre el caso, porque incluso se presume que se cometió el robo para vender a alguien que necesita y no tiene plata o para los estudiantes de medicina, según señaló a EXTRA, la concejal Graciela Benítez (ANR) de Villa Ygatimí.
De allí surgió la duda, pero la ofertante aclaró que, en este caso, el material era de ella, o sea que le sacaron de su cuerpo.
Sin embargo, la directriz específica que da al comprador es que el platino envuelto en una bolsa y gasa con herrumbre o aparente sangre sea previamente “esterilizado”.
El traumatólogo Humberto Galeano mencionó a EXTRA que se trata de una estafa y que la gente puede comprar si quiere, pero en el hospital le van a rechazar.
Mencionó además que uno no compra el clavo como tal, sino que compra el servicio de poner el clavo y cuando uno se opera, la casa que vendió el clavo, es la encargada de llevar los insumos para que te coloquen en quirófano.
“Es como que compres un corazón artificial y tengas en tu casa y cuando hay cirugía, lleves en tu mochila, no es así, porque eso (por el platino) viene con unos instrumentales”, refirió.
Galeano contó que en el caso de no usar, en este caso, el platino, el propietario podría negociar con la casa, pero son ellos los que deberían vender y no una persona particular