Las veces que las vacas de Cristian Ríos (45) salían a pastar, siempre regresaban al corral; sin embargo, una de ellas ya no volvió.
El propietario, que tiene su establecimiento ganadero en la compañía Cerro Polilla de Villarrica, Departamento del Guairá, la esperó durante tres días. Estaba extrañado.
Pensó que estaba en los alrededores, pero cerca de las 11:00 de la mañana del sábado último, salió a buscar a su animal: la encontró, pero sin vida. Los cuervos y los perros no querían comer la carne y, aparentemente, el animal vacuno fue atacado por el chupacabras.
Lugareños no encuentran otra explicación
No tenía ojos, lenguas ni sangre y para los lugareños era algo muy raro porque este tipo de cosas pasan pocas veces en otros pueblos de tierra adentro.
Sin embargo, en esta oportunidad lo acontecido perjudicó a otros ganaderos de compañías cercanas como en la zona Tororõ, también de Villarrica, a cuatro kilómetros de la granja de Cristian, donde murieron cuatro vacas solo en el mes de marzo.
Cristian contó a EXTRA que una de ellas apareció con un enorme agujero en la espalda, otras tampoco tenían lengua, pero lo más inquietante fue encontrar una vaquilla viva y sin orejas. El animalito murió días después.
“Puede ser Pyta Jovái, Chupacabras o Malavisión o el mal espíritu, pero al final nadie puede dar una explicación, no se sabe”, refirió el hombre.
Ríos dijo que no creía en estas cosas paranormales, pero ahora sí, porque es la primera vez que le pasa, según explicó el afectado.
Ayuda divina contra el mal
Buscan protección para espantar otros ataques.
Cristian contó a EXTRA que muchos de sus vecinos tiene sus creencias y conocen diferentes maneras de protegerse del chupacabras.
Sin embargo, en su caso, él buscará la protección divina.
“Yo voy a tratar de conseguir hablar con un pa’i para que me haga bendiciones, para que derrame agua bendita por el piquete, también quiero llevar pindo karai y poner en varias partes, porque corre la versión de que hay que hacer eso”, refirió el ganadero.
El afectado señaló que no tiene de otra, porque ya no sabe qué hacer para que otras vacas no sean atacadas; por esa razón también colocará cámaras solares.
Ríos comunicó el hecho en la comisaría, pero le dijeron que no hubo robo ni abigeato.
“Porque falleció la vaca en mi terreno y eso no quiere decir nada. Ellos dicen que no pueden interferir, porque el ganado no salió a la calle”, refirió.