La comunidad guaireña de Borja hoy despidió con profundo dolor al Presbítero Roberto Carlos Armoa González, sacerdote de la Parroquia Nuestro Señor Crucificado de la Buena Esperanza, quien falleció ayer.
Durante la misa exequial presidida por Monseñor Miguel Ángel Cabello Almada, oraron por el alma del pa’i Roberto Carlos y experimentaron mucho dolor por la partida del padre.
“Hace poco tiempo estábamos realizando la toma de posesión del padre Roberto, nuevo párroco de Borja y despidiendo con gratitud y tristeza al padre Luis Alberto. Ahora con sorpresa y dolor tenemos que despedir los restos mortales del padre Roberto del templo de su parroquia y sepultarlo en el cementerio de su querida ciudad de Borja”, expresó el Obispo de Guairá.
Hace seis días, el 26 de marzo, el sacerdote Roberto Armoa tomó posesión de la Parroquia Señor Crucificado de la Buena Esperanza de Borja.
Monseñor señaló que el hoy difunto era una persona muy buena, respetada, responsable, honesta y cumplidora de sus obligaciones. “Teníamos muchos proyectos, él estaba muy entusiasmado”, dijo.
“Este es el misterio de nuestras vidas, tenemos que ser realistas. Hoy podemos estar fuertes y sanos, mañana débiles y enfermos. Hoy felices, alegres y mañana tristes y algunas veces con llanto”, lamentó.