Los pequeñitos Jesús Alexander y William Josué, ambos de 3 años, eran la alegría de la casa para una familia paraguaya que tuvo que migrar a Brasil por trabajo. Sin embargo, en los primeros días de marzo, murieron calcinados.
Los pequeños, oriundos de Capiibary, vivían en la localidad de Tapirá, en el estado de Paraná, Brasil.
Yenny Riquelme, la mamá de uno de los niños y hermana del otro nene, no pudo salvar a las criaturas.
La justicia del Brasil no entregará el cuerpo de los inocentes si no hay ADN y tiene un largo proceso.
El abuelo pidió socorro para poder hacer estudio en un laboratorio privado, para acortar el tiempo, dijo a C9N. Para quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 0975 135 729, con don Riquelme. Los chiquitos están como NN en Brasil.